Introducción: Distinguir entre déficit de arginina-vasopresina (AVP) y polidipsia primaria es complejo. La medición de copeptina tras sobrecarga salina aporta precisión diagnóstica y puede realizarse de forma ambulatoria.
Objetivos: Describir nuestra experiencia con la medición de copeptina tras estimulación con sobrecarga salina en pacientes con sospecha de síndrome poliuria–polidipsia.
Material y métodos: Serie de casos clínicos incluidos entre enero de 2024 y julio de 2025.
Resultados: Se incluyeron 5 pacientes (4 mujeres y 1 hombre) con síndrome poliuria–polidipsia. La mediana de edad fue de 43 años (IQR 19–50). El volumen urinario mediano en 24 h fue de 6,3 L (IQR 4,5–9,0); la osmolaridad urinaria mediana de 236 mOsm/kg (IQR 119–158) y el sodio basal mediano de 142 mmol/L (IQR 141–152).
La mediana de copeptina basal fue de 2,85 pmol/L (IQR 1,0–4,2). Tras la sobrecarga salina, la copeptina alcanzó una mediana de 4,9 pmol/L (IQR 2,6–27,6), con sodio mediano de 150 mmol/L (IQR 149–162).
El tiempo para alcanzar el sodio objetivo fue de 30 min (mediana, IQR 30–30); el sodio al finalizar la prueba fue de 140,5 mEq/L (IQR 139,75–141,25). La duración mediana de la prueba fue de 90 min (IQR 82,5–95,5).
Durante la estimulación con solución salina hipertónica, la intervención fue bien tolerada. Se observaron efectos leves: sensación de sed en 80 %, malestar general en 60 %, cefalea y náuseas en 20 % cada uno; ninguno de los cuales se catalogó como grave.
La deficiencia central de vasopresina se confirmó en 2 de los 5 pacientes.
Conclusiones: La medición de copeptina tras sobrecarga salina es una técnica fiable, segura y sencilla para el diagnóstico diferencial del síndrome poliuria–polidipsia. En nuestra serie permitió establecer el diagnóstico en todos los casos y evitar ingresos, con solo efectos leves y transitorios.
