Cambios en los parámetros nutricionales de los pacientes en hemodiálisis (HD) diagnosticados de síndrome de desgaste proteico energético (DPE) con la prescripción de un suplemento oral con una fórmula específica.


Título: Cambios en los parámetros nutricionales de los pacientes en hemodiálisis (HD) diagnosticados de síndrome de desgaste proteico energético (DPE) con la prescripción de un suplemento oral con una fórmula específica.

Objetivos: Si se comparan con la dieta convencional, los suplementos orales (SO) mejoran los parámetros nutricionales, la ingesta tanto de energía como de proteínas, y reducen la mortalidad en los pacientes en hemodiálisis. Las guías recomiendan que su dieta sea rica en proteínas de alto valor biológico y pobre en fósforo, y respaldan el uso de fórmulas específicas, con mayor densidad calórica y menor contenido de electrolitos que las standard. No hay muchos estudios que analicen por separado su efecto en los desnutridos y la definición de malnutrición varía mucho entre ellos, por lo que hay pocos datos referidos a su uso en los pacientes diagnosticados de síndrome DPE, propuesto por la Sociedad Internacional Renal de Nutrición y Metabolismo (ISRNM).

Métodos: Hemos evaluado 43 pacientes (31 hombres, 12 mujeres) con una media de edad de 68.2+/-13.7 años, realizando encuesta alimentaria, antropometría, análisis de bioimpedancia y bioquímica en la visita basal y después de 7,6 +/- 0,4 meses. La presencia de DPE se define de acuerdo a los criterios de la Sociedad Internacional Renal de Nutrición y Metabolismo (ISRNM). Los 16 pacientes con DPE al inicio del estudio tomaron en su domicilio un SO específico (Nepro® HP), 2 botellas diarias. Cada botella (220 ml) contiene 396 kcal, 17,8 g de proteínas y menor concentración de carbohidratos, sodio, potasio y fósforo que los SO estándar. Los 27 pacientes sin DPE recibieron los cuidados habituales que incluyen el consejo dietético.

Resultados:
– En los pacientes sin DPE, que no tomaron suplemento, se produjo un descenso significativo en circunferencia muscular brazo (CMB) (p=0,001) e índice de masa corporal (IMC) (p=0,033) y un descenso no significativo de la prealbúmina. También se produjo un leve descenso, no significativo, en la ingesta de fósforo (p=0,453) y en el cociente ingesta de fósforo/proteína (p=0,70)
– En los pacientes con DPE, que tomaron suplemento, se produjo un aumento no significativo en la ingesta calórica expresada en kcal/día (p=0,247) y en kcal/kg peso corporal (Pc)/día (p=0,181), y en la ingesta proteica en g/día (p=0,179) y en g/kg Pc/día (p=0,122). También hubo un descenso no significativo del fósforo en plasma (p=0,153).
– Si analizamos el porcentaje de pacientes que cumplen objetivos de ingesta: 1) en cuanto al aporte calórico: en los que no toman suplemento el % desciende del 46,2% al 40,7% mientras que en los que lo toman, aumenta del 37,5% al 87,5% (p=0,01); 2) en cuanto al aporte proteico: en los que no toman suplemento el % aumenta del 84,6% al 92,6%, y en los que lo toman aumenta del 81,2% al 100%. No existen diferencias en cuanto a alcanzar objetivos de ingesta de sodio, potasio y calcio entre los pacientes que toman suplemento y los que solo reciben consejo nutricional

Conclusiones:
– La prescripción del suplemento específico en los pacientes diagnosticados de DPE favorece el cumplimiento de los objetivos de aporte tanto de calorías como de proteínas, siendo estadísticamente significativo en el caso de la energía.
– Aunque su ingesta no produjo mejoras significativas en los parámetros antropométricos, los pacientes que no lo habían tomado presentaron un deterioro significativo de CMB e IMC, por lo que su uso podría evitar que progrese la desnutrición en los que no cumplen criterios de DPE.
– La evolución favorable en lo relativo a ingesta de fósforo y cociente fósforo/proteína y el mejor cumplimiento del objetivo de ingesta proteica en los que no tomaron suplemento es atribuible al beneficio del consejo dietético.