Impacto del tratamiento con infusores subcutáneos de insulina en la calidad de vida, conocimientos y control metabólico en pacientes diabéticos tipo 1


Objetivos: La terapia con infusor subcutáneo de insulina (ISCI) es una de las opciones de tratamiento en diabéticos tipo 1 (DM1) con un alto nivel educativo e implicación en el manejo diario de su diabetes.
El objetivo de nuestro estudio fue valorar las variables metabólicas, conocimientos y calidad de vida en los pacientes DM1 previo al inicio del tratamiento con ISCI y durante el seguimiento en nuestro centro.

Material y métodos: Se analizaron todos los pacientes DM1 que iniciaron por primera vez terapia con ISCI durante el periodo de junio 2010- junio 2011 en la Unidad de Diabetes del Hospital Clínico Universitario de Valladolid. Se recogieron datos de control metabólico; así como se evaluó mediante cuestionarios autocompletados la calidad de vida y el grado de conocimientos en diabetes (DQoL y DKQ2, respectivamente) al inicio, 3 y 6 meses del tratamiento con ISCI.
Todos los pacientes considerados candidatos a ISCI recibieron de manera protocolizada un periodo de entrenamiento/educación diabetológica previa al inicio de la terapia y posterior seguimiento según requerimientos de educación y control metabólico.

Resultados: El 92% de los sujetos que participaron en los programas de educación diabetológica decidieron iniciar tratamiento con ISCI. Finalmente, se incluyeron 24 DM1 (87% mujeres) con una edad media de 34 años (Desviación estandar (DS)= 10) y HbA1c media de 8,1% (DS=0,8). El motivo del inicio del tratamiento con ISCI fue en el 71 % de los sujetos por mal control metabólico (HbA1c>7%) a pesar de tratamiento con múltiples dosis de insulina y en un 29% incluidos en el programa de diabetes pregestacional.
Durante el seguimiento se objetivó mejoría de la HbA1c no significativa hasta el 6º mes (basal: 8,1 %, DS=0,8; 3 meses: 7,5%, DS=0,9%; 6 meses: 7,4% DS=0,6) p<0,01. Las pacientes en consulta pregestacional al tercer y sexto mes mostraron una mayor reducción de la HbA1c con respeto a aquellos en los cuales el motivo de implantación fue mal control metabólico, respectivamente: (basal: 7,8% DS=0,7 vs 8,2% DS=0,8; 3 meses: 7,0% DS=0,7 vs 8,0% DS=0,9; 6 meses: 7,0% DS=0,5 vs. 7,7% DS=0,7) p<0,05.
La valoración de DQoL demostró mejoría en la puntuación en los criterios de satisfacción (basal: 38,0 DS=7,3; 3 meses: 31,3 DS=4,9; 6 meses: 31,3, DS=6,4); percepción social/motivacional (basal: 15,1 DS=6,0; 3 meses: 11,9 DS=4,3; 6 meses: 12,5 DS=5,2); preocupación relativa a la diabetes (basal: 10,6 DS=2,8; 3 meses: 9,1 DS=2,4; 6 meses: 9,0 DS=1,8); así como en la valoración global del cuestionario (basal: 104,2 DS=20,5; 3 meses: 87,8 DS=14,5; 6 meses: 88,4 DS=17,2), p<0,01. Sin demostrar significación estadística (p= 0,077) en la esfera de impacto (basal: 40,4 DS=9,4; 3 meses: 35,5 DS=7; 6 meses: 35,7 DS=7,6).
La valoración de los conocimientos en diabetes mediante DKQ2 demostró mejoría en la puntuación sin alcanzar significación estadística (p= 0,07) (basal: 25,5 DS=3,9; 3 meses: 27,6 DS=3,0; 6 meses: 26,7 DS=3,7)

Conclusiones:  En nuestro área la terapia con ISCI es una opción adecuada para la mejoría del control metabólico, así como de los criterios de calidad de vida en pacientes DM1 seleccionados. Un grado de conocimiento sobre manejo de diabetes elevado es necesario; si bien, éste probablemente mejora a lo largo de la terapia con ISCI.
La mayor motivación en el seguimiento en la consulta pregestacional podría justificar el grado de diferencia de HbA1c con respecto al grupo de mal control metabólico.