IMPLICACIÓN DE NEUTRÓFILOS Y OTRAS CÉLULAS INMUNITARIAS EN LA RESISTENCIA INSULÍNICA EN PACIENTES CON OBESIDAD SEVERA


INTRODUCCIÓN
La inflamación crónica de bajo grado en obesidad es una causa fundamental de resistencia insulínica, habiéndose descrito que células del sistema inmune como macrófagos y linfocitos tienen un papel en dicha inflamación.
Los neutrófilos son la primera célula inmune en responder a la inflamación, y pueden incrementar la inflamación crónica, ayudando a reclutar macrófagos, e interactuando con otros mecanismos implicados en la respuesta inmune. Recientemente se ha comunicado que los neutrófilos en modelos animales podrían estar implicados en la resistencia a la insulina (Talukdar et al, Nature publicado online 5 August 2012).

OBJETIVOS
Valorar la posible relación entre la cifra de neutrófilos en la obesidad mórbida y la resistencia a insulina. Evaluar si la reducción de peso mediante dieta de muy bajo contenido calórico (VLCD) y cirugía bariátrica se asocia a un cambio en los niveles de neutrófilos en sangre de forma paralela a la resolución de la insulinresistencia.

MATERIAL Y MÉTODOS
Se realizó un estudio retrospectivo en pacientes con obesidad mórbida, recopilando los datos de neutrófilos, linfocitos totales, T (total CD3+, CD3+CD4+, CD3+CD8+), B (CD 19+) y NK (CD16+CD56+), en sangre periférica, analizados mediante citometría de flujo, tanto basales como tras pérdida de peso con 6 semanas de VLCD y 1 año tras cirugía bariátrica. La resistencia a insulina fue estudiada mediante el índice HOMA, considerando como resistencia un índice >3,8. Se estudió correlación mediante r de Pearson y tras comprobar la normalidad de las variables se realizaron test T de Student y ANOVA para valorar las variables según el grado de insulinrresistencia.

RESULTADOS
Se reclutaron 66 pacientes (19 varones y 47 mujeres), con una edad media de 42,8 (DS 10,6) años. El peso medio inicial de los pacientes fue 123,1 (DS18,4) kg, y su IMC 46,5 (5,3) kg/m2. El 12,1% tenían DM, el 56,1% presentaban resistencia a insulina, y el 31,8% conservaban la sensibilidad a insulina. Tras VLCD, el peso fue 114,4 (17,8) kg, IMC 43,2 (5,1) kg/m2 . Un año tras cirugía bariátrica, la media fue 84,3 (DS 14,4) kg y 32,0 (4,2) kg/m2, respectivamente.
En situación basal, no se encontró correlación entre las cifras de neutrófilos en sangre y la resistencia a la insulina medida con el índice HOMA, aunque sí se encontró una correlación de los niveles de linfocitos CD3 (r=0,286, p=0,034) , CD4 (r=0,288, p=0,033) y células NK (r=0,484, p=<0,001). Tras la pérdida de peso con VLCD, sólo el cambio en las células NK se correlacionó con el cambio en el índice HOMA (r=0,353, p=0,019), pero no los neutrófilos. La cirugía bariátrica también supuso una disminución significativa en algunas subpoblaciones linfocitarias, mayor en individuos insulinresistentes, pero tampoco en neutróflos.

CONCLUSIÓN
En sujetos con obesidad mórbida no se evidencia asociación entre las cifras de neutrófilos en sangre y la resistencia a insulina, aunque no puede descartarse una infiltración local, a nivel del tejido adiposo. En nuestro estudio, parece existir una correlación entre los niveles de linfocitos CD3 y CD4 y de células NK con la resistencia a insulina medida con el índice HOMA.