Nutrición parenteral total en paciente portador de derivación ventrículo-atrial: crónica de un riesgo evitado


La derivación ventrículo-atrial (DVA) forma parte del tratamiento de la hidrocefalia, aunque presenta complicaciones como la trombosis venosa y embolia pulmonar. La colocación de un catéter venoso central (CVC) adyacente puede favorecer el desplazamiento del extremo atrial, aumentar el riesgo de infección o de trombosis. En estos pacientes, la nutrición parenteral total (NPT) plantea un dilema clínico, por lo que se presenta el siguiente caso.

Material y métodos:

Mujer de 42 años con antecedentes de mielomeningocele abierto, discapacidad intelectual y dependencia parcial es portadora de DVA desde el nacimiento, con múltiples recambios (2008, 2015, 2019). En enero 2025 se sustituyó por derivación ventriculoperitoneal (DVP).

Acude a Urgencias por drenaje purulento en herida paraumbilical, sin fiebre ni deterioro general. En la exploración se observa exudado y exposición retroauricular del catéter. Se retira la DVP, se coloca una derivación ventricular externa (DVE) y se inicia antibioticoterapia. Previo a una nueva DVA, se observa persistencia de drenaje purulento y ante la sospecha de un origen intestinal se pauta dieta absoluta e inicio de NPT. Al día siguiente, se implanta DVA por yugular interna izquierda, donde tenía un CVC. Para continuar NPT se solicita PICC contralateral, aunque por la dificultad de canalizarlo se coloca de manera ipsilateral. Sin embargo, ante el aumento de riesgo de complicaciones entre ambos dispositivos se decide retirar. Ante la dificultad de un acceso venoso se canaliza un FICC (femoral tunelizado por safena mayor a cava inferior). La NPT no se reanudó al no objetivar complicación abdominal.

Resultados:
Aunque no se describen casos de infección por contigüidad entre CVC y DVA ipsilaterales, se aconseja que sean contralaterales para evitar el contacto. Una alternativa son los FICC en ausencia de accesos en miembros superiores. Otro aspecto es la trombosis asociada a DVA, si el paciente cursa con un tromboembolismo pulmonar, el volumen de la NPT debe ajustarse con cautela. La elección del acceso venoso central en pacientes con DVA exige decisión multidisciplinar, considerando preservación del sistema de derivación y soporte terapéutico.

Conclusiones:

  • La coexistencia de una DVA y la necesidad de NPT plantea un escenario clínico que requiere una estrategia específica para la colocación de accesos venosos centrales adecuados para disminuir riesgos.
  • Se debe considerar el alto riesgo trombótico en esta patología ya que, en caso de desarrollar una embolia pulmonar, se debe tener mucha precaución con el volumen administrado.

Autores: Pedro Luis Talledo Madrid ; Maria Gonzalez Villa; Coral Montalban Carrasco; Luis Alberto Vazquez Salvi

Hospital Universitario Marqués de Valdecilla