REPERCUSIÓN EN LA INDICACIÓN DE DENSITOMETRÍA ÓSEA DE LA APLICACIÓN DE LA HERRAMIENTA FRAX Y DE LAS GUÍAS NOGG EN EL ÁREA DE SALUD DE LEÓN


Introducción: El cribado universal de la osteoporosis mediante densitometría (DMO) no es factible por su desfavorable relación coste-beneficio vista su escasa sensibilidad. La guía NOGG (National Osteoporosis Guideline Group) propone la realización de DMO solo en pacientes que mediante la herramienta FRAX presentan un riesgo intermedio de fractura, proponiendo para los de riesgo bajo seguimiento y para los de riesgo alto tratamiento, respectivamente. En el 2011 se hicieron 3.163 DMO en el Complejo Asistencial Universitario de León. Dado que la tarifa que aplica el SACYL para los conciertos es a 58,6€ por DMO (BOCYL 31/1/2011), el gasto anual en esta técnica podría ascender a 185.352€.

Objetivo: Evaluar si el cálculo del riesgo de fractura se traduciría en una reducción del número de DMO realizadas, y por tanto de los gastos derivados.

Material y métodos: Estudio transversal realizado en pacientes remitidos para la realización de DMO en el CAULE entre abril y septiembre de 2012. Se obtuvieron datos de los factores de riesgo incluidos en el FRAX mediante un cuestionario rellenado por el personal técnico. Con esos datos se calculó el riesgo absoluto de presentar una fractura mayor o de cadera mediante la fórmula FRAX británica y las guías NOGG. Se descartaron aquellos pacientes con tratamientos para la osteoporosis o que habían realizado DMO previamente.

Resultados: Fueron reclutados un total de 792 pacientes, de los cuales 367 (46%) se hacían por primera vez una DMO y no recibían tratamiento para la osteoporosis, y que por tanto fueron incluidos en el análisis. El 95% fueron mujeres, con una mediana de edad de 59,8 años (RIQ=14,6). El 18,1% tenían antecedentes personales de fractura clínica, el 15,2% eran fumadoras, el 14,7% tenían padres con fractura de cadera, el 12,6% referían factores de riesgo de osteoporosis secundaria, el 9,8% tomaban corticoides, el 7,8% tenían artritis reumatoide y el 2% tenían un consumo de alcohol de riesgo. La mediana de riesgo de fractura mayor fue 8,2% (RIQ=7,7) y de fractura de cadera 1,3% (RIQ=2,6) Aplicando la herramienta FRAX en combinación con las guías NOGG un 57% presentaba bajo riesgo de fractura, un 33% riesgo intermedio y un 10% riesgo alto. La extrapolación de los datos muestra que se podrían evitar realizar el 31% de todas las DMO realizadas anualmente en el CAULE. Esto supondría una reducción de los gastos en esta técnica de 57.487€ anuales.

Conclusión: La aplicación de las guías clínicas internacionales en la indicación de las densitometrías aumentaría la eficiencia del manejo de la osteoporosis y se asociaría a una reducción significativa del gasto.