Texto de la comunicación
Objetivos:
describir la prevalencia de diabetes mellitus (DM) y su asociación con la mortalidad en pacientes adultos hospitalizados por infección respiratoria por Streptococcus pneumoniae (SP) y virus respiratorio sincitial (VRS) en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca (CAUSA), comparando con prevalencias poblacionales por grupo etario.
Métodos:
estudio retrospectivo observacional de pacientes ≥18 años ingresados (2021–2024) con infección respiratoria confirmada por SP o VRS. Se recogieron datos de edad, DM, hemoglobina glicosilada (HbA1c), vacunación antineumocócica y evolución al año. Se calcularon prevalencias de DM, razones de prevalencia (RP) frente a prevalencias poblacionales de referencia (DM <65 años: 7%; ≥65 años: 20%) y sus intervalos de confianza del 95% (IC95%). Los datos de estado vacunal solo se recogieron en pacientes vivos al momento de la revisión, ya que el registro de vacunación no está disponible para pacientes fallecidos.
Resultados:
se incluyeron 375 pacientes (SP: 172; VRS: 203).
- SP: 34 pacientes <65 años (DM: 2; 5,9%, IC95% 1,6–19,1; RP 0,84, IC95% 0,23–2,73); 138 ≥65 años (DM: 50; 36,2%, IC95% 28,7–44,5; RP 1,81, IC95% 1,43–2,23). Mortalidad al año: 66 (20 DM). HbA1c media: 7,08%. Vacunados: 61 (21 con DM).
- VRS: 25 pacientes <65 años (DM: 3; 12,0%, IC95% 4,2–30,0; RP 1,71, IC95% 0,60–4,28); 178 ≥65 años (DM: 58; 32,6%, IC95% 26,1–39,8; RP 1,63, IC95% 1,31–1,99). Mortalidad al año: 71 (24 DM). HbA1c media: 6,9%. Vacunados antineumococo: 88 (29 con DM).
- En ambos patógenos, la DM estuvo sobrerrepresentada en ≥65 años (RP>1, IC95% sin incluir 1), no así en <65 años (IC95% amplios).
Conclusiones:
la DM es altamente prevalente en pacientes ≥65 años hospitalizados por SP y VRS, con una representación significativamente mayor que en la población general. La mortalidad al año fue elevada (SP: 38%, VRS: 35%), con un tercio de los fallecidos diabéticos. La vacunación antineumocócica fue más frecuente en pacientes con DM, aunque persiste una carga elevada de enfermedad grave. Estos hallazgos apoyan estrategias reforzadas de prevención y control metabólico en mayores de 65 años y seguimiento estrecho tras hospitalización por infecciones respiratorias.
