Objetivo: Analizar seguridad y eficacia con el uso de finerenona en pacientes con DM2 y ERC en las consultas de Endocrinología y Nefrología del Área Oeste de Valladolid, para identificar eventos adversos y crear propuestas de mejora en el seguimiento.
Material y métodos: Estudio observacional, longitudinal, retrospectivo y descriptivo (basal, al mes y tras 4-6 meses), en 56 pacientes que, cumpliendo los criterios de inclusión (ERC y DM2 con TFGe>=25 ml/min/1,73 m2 y CACo>=30 mg/g, no controlados o no tolerantes a dosis óptimas de IECA/ARA2 y/o iSGLT2) inician finerenona. Variables descriptivas: edad, sexo, HbA1c, TFGe, grado de ERC, CACo, grado de albuminuria y potasemia basales, al mes y tras 4-6 meses. Análisis con el programa SPSS.
Resultados: Se incluyeron 56 pacientes tratados, con mediana de edad de 70 años (63-75), 75% varones (N=42) y 25% mujeres (N=14). Durante el seguimiento los valores de potasio sérico (mmol/l) fueron basal 4,43±0,42 (3,2–5,5), al mes 4,54±0,46 (3,6–5,5), y tras 4-6 meses 4,59±0,42 (3,8–5,6). El FG basal fue 61,48±24,56 (26–90), al mes 57,91±24,72 (23–90) y tras 4-6 meses 54,73±24,20 (21–90) ml/min/1,73 m2. El grado de FG fue basal un 30,4% grado G1, 21,4% grado G2, 16,1% G3a, 21,4% G3b y 10,7% G4. Al mes un 24,1% grado G1, 18,5% grado G2, 18,5% G3a, 20,4% G3b y 18,5% G4. Tras 4-6 meses 18,2% grado G1, 21,2% G2, 21,2% G3a, 18,2% G3b y 21,2% G4. El grado de albuminuria basal fue 52,7% microalbuminuria (A2) y 47,3% macroalbuminuria (A3). Al mes, 14,7% albuminuria normal (A1), 47,1% A2, y 38,2% A3. Tras 3-6 meses fue 12% A1, 36% A2 y 52% A3. La potasemia superior a 5,5 (criterio de suspender tratamiento) se produjo al mes en un 3,7% y tras 3-6 meses en un 3% de pacientes.
Conclusiones: Finerenona en la práctica clínica demostró mejoría de la albuminuria de manera precoz que se mantuvo en el medio plazo, sin producir incremento en la potasemia o deterioro del filtrado glomerular que requirieran suspensión del fármaco.
